De qué manera localizar la mejor pensión cerca de cada etapa del Camino de la ciudad de Santiago
El primer día que dormí en una pensión en el Camino, en Portomarín, no tenía reservado nada. Crucé el embalse con las piernas de plomo y un sol contumaz que se resistía a bajar. Un señor, desde la puerta, me preguntó si buscaba cama. Tenía una habitación fácil, sábanas limpias, silencio y un lugar donde tender la ropa. Esa noche comprendí por qué tanta gente repite: la pensión, cuando se elige bien, te salva la etapa y te mejora el ánimo. Buscar la mejor pensión no va de